1. Ayuda a regular y fortalecer las funciones respiratorias, gastrointestinales y circulatorias. Aminorando las incomodidades producidas por cólicos, gases y estreñimiento.
2. Permite al niño relajarse, aliviándolo del estrés que produce encontrarse diariamente frente a cosas y experiencias nuevas. Mediante técnicas específicas se ayuda al niño a descubrir las tensiones que se producen en su cuerpo y a relajarse en respuesta al placer de las caricias.
4. Estimula el sistema inmunológico y propicia un mejor desarrollo del sistema nervioso.
5. Acelera la mielinización del sistema nervioso cerebral.